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Luces y sombras en el tratamiento de la
lumbalgia
Los médicos de cabecera españoles
utilizan los tratamientos adecuados para los dolores de espalda, pero realizan
más radiografías de lo recomendado. Además, un tercio de los pacientes sigue con
dolor dos meses después de acudir al médico, según un estudio con más de 600
españoles con dolor de espalda.
Los autores de este trabajo, publicado en el revista
gratuita 'BMC Health Services Research', decidieron analizar cómo
abordan el problema los médicos de atención primaria. Un total de 75 galenos
aceptaron participar en la investigación, dando datos detallados de los
tratamientos y pruebas que prescribían a los pacientes que acudían a sus
consultas con un dolor de espalda común (es decir, que no se debía a problemas
graves como fracturas, tumores o enfermedades inflamatorias).
De los 648 pacientes que atendieron (personas con 46 años
de media y un dolor de espalda durante cuatro días), al 92% se les recetaron
fármacos (sobre todo antiinflamatorios), el 19% fue remitido a fisioterapia o a
rehabilitación y el 10% a cirugía.
"En este estudio, los criterios que han demostrado
influir en las prácticas de los médicos son, en general, consistentes
con las recomendaciones y tienen sentido clínico. Limitan el
tratamiento a fases agudas, pasándose al ejercicio y a la rehabilitación cuando
el dolor es prolongado, no prescriben sistemáticamente pruebas
de imagen o dan bajas [sólo en el 44% de las primeras consultas], y
sólo refieren a la cirugía a los casos más crónicos, que muestran un mayor grado
de incapacidad y en los que el dolor de la pierna es más intenso", aclaran los
autores en su artículo.
"Sin embargo, aunque los factores asociados con
las prescripciones de rayos X tienen sentido clínico, la tasa de
prescripciones fue del 43%, lo que está por encima de lo
recomendado", lamentan estos especialistas, que lo atribuyen a diversas
causas, como que sea la prueba más accesible (muchos médicos no tienen a su
disposición modernas pruebas de imagen), que los médicos sobreestimen su valor
diagnóstico o, más probablemente, a su deseo de responder a las expectativas de
los pacientes. A otro 19% se le practicaron pruebas más avanzadas (TAC o
resonancia magnética).
Expectativas
Otro de los pruntos negativos de este análisis es el
pronóstico de las lumbalgias. Aunque en el 36% de los pacientes el dolor había
desaparecido dos meses después de la primera visita, un 37% de los pacientes
todavía tenía molestias. De estos, el 10% no había experimentado ninguna
mejoría o, incluso, había empeorado.
"Este estudio sugiere que hubo un importante descenso en
la calidad de vida de esos pacientes en los que el dolor y la incapacidad no
mejoraron a lo largo del estudio", comentan los autores. |