Los gallegos creen que las listas de espera son el cáncer de la sanidad
El 40,8% cree que las mayores demoras se dan en las consultas de especialidades, un 24% en las intervenciones y el 11,4% en las pruebas médicas ·· El 80% de los encuestados está de acuerdo en llevar a los ambulatorios las operaciones sencillas que no requieren hospitalización
La salud es, hoy en día, una de las principales preocupaciones de los gallegos. Por eso, cualquier retraso a la hora de ser asistido a nivel sanitario es mal visto. De hecho, el 87% de los habitantes de Galicia se muestra insatisfecho con las largas listas de espera de la Seguridad Social, que las considera excesivas. Ésta es una de las conclusiones del Galibarómetro de Octubre, realizado por Anova Multiconsulting, que se ha centrado esta vez en los servicios que la Seguridad Social presta para afrontar enfermedades o percances físicos.
Según los resultados de la encuesta, realizada a 1.200 personas mayores de 18 años y repartidas por toda la autonomía, son ligeramente más benevolentes con las listas de espera –un 11% las consideran normales–, los segmentos más jóvenes (18 a 24 años) y los más envejecidos de la población (65 y más años), quizás por el hecho de que tienen más tiempo libre en sus vidas cotidianas para afrontarlas.
Cuatro de cada diez entrevistados sostienen que las consultas de especialidades son las más sobrecargadas por listados que las alejan meses, seguida de las intervenciones quirúrgicas (24%), las pruebas médicas (11,4%) y los tratamientos paliativos (2,1%).
Para contribuir a descargar el sistema sanitario gallego, cabe la posibilidad de realizar en ambulatorios las intervenciones sencillas que no requieren hospitalización. Esta fórmula es aceptada por ocho de cada diez gallegos consultados por Anova.
En esta ocasión, se invierten los resultados, en el sentido de que son los segmentos más jóvenes (18-24) y más envejecidos (65 y más) los más reacios a que se produzcan este tipo de intervenciones, llegando en el caso de los jóvenes a un 15% de rechazo, y en el caso de los mayores a un 19% de dubitativos, que no saben, o prefieren no contestar.
Por ciudades existen grandes diferencias, pasando del 91% que están de acuerdo con las intervenciones ambulatorias en Ferrol, a sólo un 68% en las ciudades de Lugo y Ourense.
Las causas de este rechazo responden a distintos factores. Así, un 29,7% del centenar de personas contrarias alega que en estos centros sanitarios hay poca preparación, o están faltos de medios. Otro 26,7% asegura sin tapujos que no confía en los ambulatorios, mientras dos de cada diez alega que prefiere el hospital. Siempre está el "por si acaso".
Casi un trece por ciento alega que considera que la cualificación del personal de estos centros es menor, mientras que un 3% alega que depende del profesional o del ambulatorio. El restante 6,9% no facilita causas.
Por ciudades
Los pontevedreses no las tragan
El 97,1% de los habitantes de la ciudad de Pontevedra cree excesivas las listas de espera, y ni uno sólo las considera normales. Los siguientes que menos las soportan son los ourensanos, con un 91,7% que mantiene que son demasiado largas. En Santiago se cumplen exactamente los nueve de cada diez (90,2%). Ningún compostelano las ve tampoco com algo normal, aunque un 9,8% evita contestar. En Lugo, en cambio, un 12,2% de los ciudadanos no las considera extrañas.