Tras el rechazo de algunos servicios hospitalarios de urgencias de Galicia al acuerdo que se está gestando en mesa sectorial para regular estos servicios (
ver DM del 29-XI-2006),
CESM ha matizado su respaldo al posible acuerdo, aunque sigue defendiendo que el último borrador del
Servicio Gallego de Salud (Sergas) es positivo. Este sindicato ha enviado una carta al director de Recursos Humanos, Antonio Fernández Paniagua, en la que condiciona su apoyo a que la Administración asuma sus "alegaciones finales", entre las que destaca una propuesta para que, durante un periodo transitorio, convivan el nuevo y el viejo modelo de urgencias.
"Nuestra firma no está tan clara como estaba en la última mesa sectorial", ha reconocido Arturo González, portavoz de CESM, quien a renglón seguido ha añadido: "No es que demos marcha atrás, sino que somos sensibles al malestar que se ha generado en algunos servicios". CESM pretende que la exención del tramo nocturno para los médicos con más de 55 años quede desligada de un posible aumento de plantillas para garantizar así su cumplimiento, la redefinición del término "turnicidad", pudiendo incluso suprimirlo, y que durante una primera etapa puedan convivir el nuevo sistema y el actual, que incluye guardias. El Sindicato Médico aduce que los cambios que plantea no significan un aumento presupuestario.
González ha admitido que el colectivo está dividido, aunque ha destacado que es una consecuencia lógica de las distintas condiciones de trabajo de los servicios de urgencias: "Hay respuestas diferentes porque hay situaciones diferentes".
José Francisco Méndez, presidente del sector de Sanidad de CSI-CSIF, piensa que a la negociación "le faltan un par de vueltas", y aboga por que los planes funcionales de cada centro se pacten antes de rubricar el acuerdo y se adjunten después al documento final.
Oposición restringidaXan Cons, secretario general de CIG-Salud, dice que el rechazo médico al acuerdo es muy restringido y se circunscribe, sobre todo, a parte de los médicos del
Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo, de La Coruña, y al Hospital Arquitecto Marcide, de Ferrol.
Xan Miguel Antelo, de CCOO, ha insistido en que el último borrador oficial ha sido malinterpretado. Ha recordado que las posibilidades de aumentar la plantilla son, por el momento, escasas y que con la firma del acuerdo los médicos estarían mejor pagados: "Las horas de trabajo son las mismas pero ahora hay más de tres millones de euros más".