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El 94% de los billetes que circulan en España contienen restos
de cocaína
- Una persona que esnife todos los días puede usar cuatro billetes por
jornada
- En Alemania los billetes se deshacían porque habían sido utilizados para
esnifar cristal
- España es uno de los lugares donde más fácil es hacerse con una raya de
cocaína
Si ahora mismo lleva 10 billetes de euro en su
cartera sepa que lo más probable es que al menos nueve de ellos contengan restos
de cocaína. Es la principal conclusión del examen sin precedentes que CRÓNICA ha
realizado al euro en papel.
Una autopsia a la moneda europea que circula
por España, con la intención de graduar hasta qué punto está contaminada por el
polvo blanco, cuyos resultados, aunque se esperaban abultados, se han revelado
desconcertantes.
Se sabía que España es el primer consumidor mundial de
cocaína y que los que la esnifan utilizan mayoritariamente los billetes
enrollados en forma de tubo para aspirarla, pero no se esperaba que de los 100
billetes que el laboratorio catalán Sailab ha analizado por encargo de este
suplemento sólo seis pasaran limpios el control antidoping. El resto, 94 -es
decir, el 94%- estaban impregnados en mayor o menor medida de
cocaína.
Quisimos hacer el estudio hace años pero fue imposible porque
entonces los laboratorios nos aseguraron que los billetes no resistirían la
exposición a los líquidos en los que había que sumergirlos para extraer la
cocaína y el papel se desintegraría. Ahora sí ha sido viable.
Ofrecemos este informe toxicológico, además, justo cuando el
euro, puesto en circulación el 1 de enero de 2002, está a punto de cumplir su
primer lustro de vida y se acerca el día del año en el que más cocaína
se esnifa: Nochevieja. Según estimaciones del Observatorio Europeo de
Drogas y Toxicomanías, en las fiestas navideñas el consumo crece hasta un 30%.
Este periódico se hacía eco en el tránsito del año 2000 al 2001 de la predicción
de expertos que estimaban que esa noche las 12 campanadas cogerían a
775.000 españoles colocados a base de coca. Y entonces, los
consumidores habituales -un 0,8% de los españoles entre 15 y 64 años la había
tomado en el último mes- eran la mitad que ahora.
Los 100 billetes sometidos al detector de cocaína -un
espectrómetro de masas- fueron recogidos en cinco ciudades españolas:
Barcelona, Bilbao, Madrid,
Valencia y Sevilla. Se tomaron 20 billetes por
ciudad: cinco de 10 euros, 10 de 20 y
cinco de 50. Y se eligieron al azar.
La muestra de Madrid, por ejemplo, tiene los siguientes
orígenes: tres billetes de un supermercado, dos de un restaurante de menú del
día, dos de un gimnasio, dos de taxis, dos de un quiosco de prensa, dos de una
farmacia, dos de una cervecería, dos de la caja de este periódico y tres de las
carteras de tres ciudadanos. Los billetes fueron precintados en bolsas
individuales y entregados a Carlos Elizalde, farmacéutico,
especialista en análisis y control de medicamentos y drogas y coordinador de
este informe.
25,18 microgramos por billete
Sólo tres billetes procedentes de Madrid y tres de Sevilla no
habían estado nunca en contacto con la cocaína. De los 94 restantes se
extrajeron un total de 2.518 microgramos de esta droga (un microgramo
es la millonésima parte de un gramo). Es decir, 25,18 microgramos por billete.
Para buscar una comparación, se puede recurrir al estudio realizado en 2003 por
el Instituto de Investigación Farmacéutica y Biomédica de Nuremberg, en el sur
de Alemania.
En aquella ocasión se analizaron 600 billetes procedentes de
toda la zona euro. Los de España, recogidos sólo en Barcelona, dieron una
cantidad desorbitada: 335 microgramos de media, frente a los 71 microgramos de
Italia, los 6,6 de Alemania o los 0,145 de los finlandeses y los 0,102 de los
franceses, los europeos menos aficionados a la bautizada en la calle como
farlopa.
Los especialistas advierten de que es difícil precisar cuántos
de los billetes con restos de coca han sido realmente usados para esnifar y
cuántos se han contaminado al estar en contacto con otro
impregnado. "Muchos se contagian de cocaína en las máquinas de contar
billetes, tanto en las de los bancos como en las que usan los traficantes. Con
que haya uno impregando, la máquina espolvorea la sustancia fácilmente al
resto", matiza Carlos Elizalde.
El director del citado Instituto de Nuremberg, Fritz Soergel,
sí estableció un patrón para determinar qué billetes habían sido usados para
aspirar cocaína. Según él, todo aquel que tuviera más de 1
microgramo de esta sustancia tóxica. Si atendemos a su baremo, 91 de
nuestros billetes -el 91%- habrían sido usados como tubo inhalador, un
porcentaje ciertamente difícil de asumir que pueda corresponderse con la
realidad. De ellos, 37 tenían más de 10 microgramos de cocaína adheridos al
papel y 7, más de 100. Puestos a especular sobre el número de billetes usados
para consumir cocaína, no es descabellado hacer un cálculo a partir del grueso
de consumidores. La Encuesta
Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España 2005/06, presentada el pasado
13 de diciembre por la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha señalado a la
cocaína como la bestia negra de las drogas. Por algo, el Ministerio ultima un
programa de actuación específicamente diseñado para luchar contra ella.
Se ha consolidado como la segunda en importancia, detrás del
cannabis, y su consumo se ha multiplicado por dos en la última década. Ahora
mismo en España hay 474.000 consumidores habituales -un 1,6% de
la población declaraba en la encuesta del Ministerio haberla probado en el
último mes-. Además, el 3% de los preguntados -889.000 españoles- confesaban que
la habían tomado en el último año y un 7% -2,2 millones- alguna vez en la
vida.
142 millones de billetes
Según los testimonios de los propios adictos, una persona que
esnife todos los días puede usar cuatro billetes por jornada -1.460 al año- y un
cocainómano de fin de semana enrollaría unos 200 billetes en un año. Haciendo
una estimación a la baja, supongamos que la media es de 300 billetes por persona
y año y contemos sólo a los habituales de la cocaína, es decir 474.000
españoles.
La multiplicación arrojaría un resultado de 142 millones de
billetes usados directamente para aspirar cocaína. Y eso sólo en un año.
Actualmente, en España hay 1.099 millones de billetes en circulación, una cifra
que baja a 897 millones si restamos los billetes de 500, 200 y 100 euros que
apenas se manejan en la calle. Hagan sus propias cábalas.
Es obvio que cuanto más tiempo lleve circulando una moneda
mayor será el porcentaje de billetes infectados. El análisis que se hizo en 1999
a las libras que se mueven por Londres -500 billetes analizados- arrojó
prácticamente un pleno. El 99% tenían partículas de cocaína.
Los artículos que se hicieron eco entonces del estudio
señalaban también que las autoridades británicas destruyen cada año 25
millones de dólares en billetes contaminados con distintas drogas,
fundamentalmente papel moneda incautado por la policía a narcotraficantes.
Expediente X en Alemania
Más reciente es el expediente X acontecido este verano en
Alemania cuando los cajeros automáticos comenzaron a escupir billetes que
nada más entrar en contacto con la mano humana se deshacían. Se
contabilizaron hasta 1.700 de distintas cantidades con los mismos síntomas. El
asunto trajo de cabeza a las autoridades monetarias alemanas, se habló de un
sabotaje a base de ácido sulfúrico y hasta el presidente del Banco Central
Europeo, Jean-Claude Trinet, tuvo que llamar a la calma. Hasta que los análisis
toxicológicos concluyeron que los billetes se desintegraban porque habían sido
usados para esnifar crystal speed, una anfetamina en polvo.
En los 100 analizados por CRÓNICA no se han encontrado restos
de heroína ni opiáceos. Sólo coca. Sí se aprecian diferencias muy significativas
en función del lugar de origen de los billetes. Los de Bilbao son, con
diferencia, los que más cantidad de cocaína presentan -61,668
microgramos de media- 10 veces más que los de Sevilla y casi cinco veces lo
extraído de los de Barcelona y Madrid. Del País Vasco proceden también los dos
billetes con más restos: 362,88 microgramos y 345,06 microgramos. A Bilbao, en
nuestro ranking de billetes dopados, le sigue Valencia -32,166
microgramos de media-, Madrid -13,171 microgramos-, Barcelona -12,999
microgramos- y Sevilla -5,9 microgramos-. No hay estadística ni estudio alguno a
nivel nacional que refleje el consumo de cocaína por comunidades o provincias,
lo que permitiría contrastar nuestros datos y corroborar si efectivamente los
vascos están entre los españoles que más cocaína consumen.
En Madrid, sólo tres de los 20 billetes recogidos
estaban limpios: uno pedido en un gimnasio, otro a un taxista y tercero
sacado de la caja de este periódico. Los que más cocaína dieron fueron extraídos
de una farmacia (73,08 microgramos), de un supermercado (54,72) y de la cartera
de quien escribe estas líneas (20,88).
Al dueño del quiosco de prensa vecino de esta redacción no le
asustará saber que los dos que él facilitó han dado positivo. Ya lo avisaba él
mismo cuando le explicamos el motivo de la extraña petición: "Uy, aquí te van a
dar todos, seguro. Me da vergüenza llevar los billetes al banco porque llegan
hasta manchados de sangre", advertía.
De los datos procesados por el laboratorio Sailab,
especialistas en cromatografía y espectrometría de masas, se puede concluir
también que los billetes más utilizados para esnifar cocaína en Madrid,
Barcelona y Valencia son los de 20 -al menos son los más
contaminados- mientras que en Bilbao y Sevilla están por delante los de 10. Y
que los billetes que han pasado por más manos son los más impregnados: los 23
billetes seminuevos analizados por CRÓNICA tenían 7,701 microgramos de cocaína
como media; los 69 usados, 20,621 y los ocho arrugados, 115,560.
Fácil de conseguir
España es uno de los lugares donde más fácil es hacerse con una
raya. Un 42,8% de los españoles preguntados por el Ministerio de Sanidad
consideraba que era sencillo conseguir cocaína en menos de 24
horas. Ni siquiera ahora, con el aumento del consumo para despedir el
año, hay problemas de suministro porque los camellos afrontan el incremento de
la demanda estirando la droga a base de cortársela a los clientes menos
fieles.
Nochevieja, a decir de Fernando Grupeli, director del programa
de cocaína de Proyecto Hombre en Guadalajara, es también el día en que muchos
pacientes en proceso de desintoxicación recaen. Según los últimos datos del
Observatorio Español sobre Drogas, en 2004 más de 21.000 españoles recibieron
tratamiento por su adicción a la cocaína, ocho veces más que en 1996.
Nuestro país figura también en el podio de las
incautaciones. Es el tercero por detrás de Colombia y EEUU. En 2005 se
decomisaron 48.429 kilogramos de cocaína (más de un gramo por habitante), el 60%
de todo lo incautado en Europa. Una mercancía con un valor estimado de 6.022
millones de euros. Falta por saber qué cantidad escapa a las fuerzas policiales
y termina esnifándose, billete enrollado de por medio, a 60 euros el gramo. El
rastro viaja con usted en su cartera. |