El Canalejo atiende 525 urgencias y se queda sin camas para ingresos
Quejas por la sobresaturación mientras tres
unidades están cerradas pendientes de obras
El personal tilda de insostenible la situación, exige espacio y
recursos y pide a los pacientes que realicen un uso racional del servicioCon un
aumento de la demanda del 15%, ayer se registraron demoras de seis horas y 40
personas esperaban cama en observación
Trabajadores del Juan Canalejo y representantes sindicales
denunciaron ayer la situación límite que arrastran los equipos de Urgencias del
complejo, que el lunes se vieron desbordados con un récord de 525 asistencias,
325 de ellos en el edificio central y 200 en el Materno.
Al aumento de
la demanda, cifrado en un 15%, se suma a la total ocupación que registra la
residencia sanitaria, que ayer mismo mantenía en observación de Urgencias a 40
pacientes a la espera de que quedase alguna cama libre en planta.
Según
trabajadores del propio servicio central, el mantenimiento casi constante de
este colectivo de enfermos pendientes de hospitalización en Urgencias, en
algunos casos durante varios días, «no se explica cuando en el edificio hay al
menos tres unidades cerradas desde hace meses a la espera de unas obras de
reforma que no se sabe por qué no empezaron a los quince días del cierre
-recalcaron-; sobre todo cuando Urgencias y este hospital se ha quedado pequeño
hace años, aunque eso nadie parece verlo».
La falta de espacio para
ubicar a los enfermos que necesitan ingreso complica todavía más la asistencia a
los que llegan a Urgencias, y, según los profesionales, estos días se llegan a
registrar demoras de hasta seis horas.
Personal del centro calificó de
insostenible la situación e indicó que el incremento de los pacientes evidencia
«un problema que non é novo-recalcó Juan Carlos Alonso, de la junta de
personal-, simplemente rebosa: antes había un pico invernal de maior demanda,
pero agora a intensidade manténse ao longo de todo o ano, de xeito que o mínimo
detonante, como agora un incremento lixeiro a maiores, fai que todo se
desborde».
Según los sindicatos que realizarán un informe sobre la
situación para reclamar soluciones, la «crítica» situación «non se explica por
un único factor», añadió Alonso. A la falta de espacio, se suma la necesidad de
más personal para atender una demanda en progresión geométrica y la necesidad de
implicar a otros servicios en la atención de las urgencias.
«Hay momentos en que nos llegan dos enfermos por minuto»
Tanto miembros de la junta de personal como profesionales del
servicio de Urgencias coincidieron también en que otro de los factores que
incide en el colapso de Urgencias radica en el abuso que la población realiza
del servicio. «Hay momentos en que nos entran dos enfermos por minuto», se
quejaba ayer un médico, quien puntualizó que, en todo caso, las demoras no
afectan a «las urgencias reales: el paciente con infarto, el accidentado, el
abdomen agudo... no espera; para eso hay personal sanitario a la entrada para
clasificar cuáles son las personas que realmente sufren una emergencia».
Alonso, de la comisión de centro, recalcó que «para solucionar esto se
precisa o compromiso de todos, da administración por suposto, dos profesionais e
tamén dos usuarios para facer un uso racional do servicio; ao mellor habería que
recordar que existen outros dispositivos, como os puntos de atención continuada
ou os centros de saúde, e se non suficientes, haberá que melloralos tamén»,
consideró.