El BNG da un mes a la Xunta para desatascar las urgencias médicas
Reclama un plan para acomodar el personal sanitario a los
períodos de mayor demanda. Propone agilizar las obras en algunos
hospitales y desviar parte del servicio a la atención primaria
La saturación que arrastra el servicio de urgencias de los
hospitales gallegos, que ha obligado a algunos pacientes a esperar hasta 20
horas para ser atendidos, está levantando ampollas en el seno del Gobierno
autónomo. El BNG emplazó ayer al bipartito —del que forma parte— a que presente
en el plazo de un mes un «plano funcional» para resolver el conflicto, algo que,
en opinión de los nacionalistas, pasa por concentrar más personal sanitario en
los momentos en que existe mayor demanda.
El portavoz parlamentario del
Bloque, Carlos Aymerich, espoleó a la conselleira de Sanidade, María José Rubio,
con una iniciativa política en la que define como un «problema estrutural» la
sobrecarga de las urgencias hospitalarias, que a su vez vincula con las
«disfuncións» que registra el sistema sanitario en su conjunto. De hecho, el BNG
advierte de que el servicio de urgencias es utilizado «como alivio» por muchos
pacientes que no se resignan a esperar varios meses o incluso años para ser
intervenidos o consultados por un especialista.
«Fuxir do
alarmismo»
Pese a que la proposición no de ley defendida por
Aymerich y el portavoz de la Comisión de Sanidade del BNG, Ramón Veras, irritó a
sus socios en el Gobierno gallego, los nacionalistas insistieron en que su único
afán es el de «fuxir do alarmismo» y aportar su grano de arena con el fin de
atajar el problema desde la «colaboración».
Entre las medidas promovidas por
el Bloque figuran la de «acelerar» la obras que se están realizando en algunos
hospitales, lo que permitiría ampliar la superficie y la capacidad de urgencias.
También piden a Rubio que presente en el plazo de un mes un plan que contemple
la «organización e adaptación» de las plantillas de profesionales sanitarios a
los «previsibles picos de demanda semanais e estacionais», lo que contribuiría
—cree el BNG— a evitar cuellos de botella como el registrado el pasado 8 de
enero, al concluir las fiestas navideñas, cuando se alcanzó en algún servicio
«unha demanda de 500 persoas, con entre 40 e 60 pacientes en espera de ingreso»,
que hubo que ubicar incluso en clínicas de consulta.
Pero los nacionalistas
exigen que también se tomen medidas para que se reduzca la demanda en urgencias,
como serían la ampliación de las pruebas analíticas o de radiología en los
puntos de atención continuada (PAC) o el aumento de la capacidad resolutiva por
parte de los equipos de atención primaria, reduciendo de forma real a 1.500 el
número de cartillas por médico.
De igual modo, la organización frentista
pide que Sanidade presente «no primeiro trimestre do 2007» el nuevo modelo de
urgencias extrahospitalarias, que reduzca los tiempos de espera en las consultas
externas y que, antes de abril, lance una campaña para informar sobre el
correcto uso que debe hacerse de los servicios médicos.
Rubio remarca que el Ejecutivo ya trabaja para
zanjar el problema
La conselleira de Sanidade, María José Rubio,
afirmó ayer que el Ejecutivo gallego ya trabaja para subsanar las deficiencias
registradas en los servicios de urgencias, realizando obras como las del
hospital de Vigo, que acabarán la próxima semana. Subrayó que, tras el repunte
en la demanda, los gerentes de los centros hospitalarios «están poñendo as
medidas necesarias» para ofrecer una «atención digna» y con «celeridade».
En
una comparecencia ante los medios, en la que dio cuenta de los datos sobre
trasplantes correspondientes al ejercicio 2006, Rubio matizó que los problemas
de urgencias «non son deste ano», sino que se venían dando ya con el anterior
Gobierno del PP, por lo que insistió en la necesidad de tomar decisiones e
iniciativas concretas para resolver la situación también de cara al futuro.
Sobre la posibilidad de que huelgas de médicos como la convocada para mañana
agraven la situación, explicó que la Xunta adoptará «as medidas necesarias» para
que eso no ocurra.
ANÁLISIS | Los achaques de la sanidad
Un problema cíclico y multifactorial
(Firma: E. Álvarez | Lugar:
santiago) La voz
Lo ocurrido a principios de la semana pasada, con esperas de
hasta veinte horas en las urgencias de algún hospital gallego, camillas en los
pasillos y una saturación del servicio en casi todas las ciudades, es la
consecuencia de varios factores, y, por lo tanto, las soluciones también deben
caminar en varias direcciones.
1-¿Por qué se saturan
las urgencias?
La demanda asistencial de urgencias crece
anualmente en torno a un 3%. Además, en determinadas épocas del año hay picos
por el incremento de procesos gripales o problemas cardiorrespiratorios. Cuando
sube la demanda, las infraestructuras y los recursos humanos de estos servicios,
sobre todo en Vigo, Pontevedra y A Coruña, que ya están al límite de su
capacidad normalmente, llegan a colocarse al borde del colapso. Además, durante
estos días se han dado citas en atención primaria a los cinco o seis días, lo
que hace que el paciente acabe yendo a urgencias.
2-¿Cuántos médicos necesita Galicia?
La
Consellería de Sanidade no da una cifra, porque asegura que depende del servicio
y del centro sanitario de que se trate. Los sindicatos señalan que serían más de
600 en atención primaria -para lograr el conocido objetivo de diez minutos por
paciente- y unos 500 en especializada. Lo que sí admite la Xunta es que no cubre
todas las bajas que quisiera por falta de facultativos, y que especialidades
como pediatría, anestesia o psiquiatría son las más deficitarias. También
aseguran que han tenido que recurrir a profesionales de fuera para cubrir
determinados puestos de trabajo.
3-¿Cómo están las
listas de espera?
La Xunta tiene que publicar en breve las
nuevas listas de espera a fecha 31 de diciembre del 2006. Hace unos días la
conselleira de Sanidade aseguraba que en estas listas se cumple ya el objetivo
de bajar la demora media para operarse a menos de 95 días -las últimas cifras
publicadas la situaban en 118-. Sin embargo, lo que sí repercute en la
saturación de urgencias no es tanto la espera para una operación como para una
consulta al especialista, que en estos momentos está en 82 días, y que provoca
que el paciente, si ve agravada su situación, acabe en urgencias.