Si las estadísticas indican que los ingresos que llegan desde urgencias son
tan controlables como los programados, ¿por qué siempre faltan camas para los
primeros? Para Yolanda Romero, coordinadora de Urgencias del Hospital Puerta de
Hierro, de Madrid, la respuesta está clara: el resto del centro no tiene
conciencia de la relevancia de estos servicios.
La presión asistencial es el mayor problema al que se enfrentan los
servicios de urgencias. Para resolverlo se han desarrollado diversas iniciativas
con distintos resultados, tanto desde la Administración sanitaria como desde los
propios hospitales.Sin embargo, por mucho que se logre controlar la entrada de
pacientes, de poco servirá si no se consigue regular la salida: "Nuestro
principal problema es el drenaje de pacientes, debido generalmente a la falta de
camas", ha explicado Yolanda Romero, coordinadora de Urgencias del Hospital
Universitario Puerta de Hierro, de Madrid, durante el II Encuentro sobre Gestión
del Área de Urgencias, organizado por Expansión Conferencias y Diario
Médico.Aunque la explicación está clara, para Romero no es justificable: "El
número de ingresos que se realiza desde urgencias es previsible, se mantiene
totalmente estable si miramos las estadísticas, de modo que se puede saber mes a
mes cuántas camas serán necesarias igual que si fueran ingresos programados.
¿Por qué, entonces, resulta tan difícil ajustar la oferta a la demanda?".
La
propia Romero se responde a esta pregunta: "Porque falta cultura de urgencias en
todo el hospital". Desde este servicio pueden tomarse algunas medidas, como
incrementar las salas de observación, pero sin la colaboración del resto del
centro "nunca será suficiente".
En este sentido, José Luis Casado,
responsable de la Coordinación para la Implantación del Manual de Organización y
Funcionamiento de los Servicios de Urgencias Hospitalarios de Aragón, ha
apuntado que "poner más camas de observación es como aumentar el
aparcamiento.Para programar los ingresos de urgencias sólo necesitamos el nombre
del paciente; el resto de la información ya la
tenemos".
Compartir informaciónLa solución propuesta
desde el Puerta de Hierro es la reunión de camas: "Todas las mañanas tenemos
encuentros entre los departamentos de Dirección, Admisión, Urgencias y jefes de
servicio para hacer un mapa de los recursos disponibles", explica Romero.
La
falta de implicación del resto del hospital se refleja también en las
reticencias de los especialistas de planta para atender casos de urgencias, "que
suelen dejar para el final". No obstante, la solución puede ser más accesible de
lo que parece: "Algunos centros están demostrando que la historia clínica
electrónica ha reducido hasta en un 240 por ciento el tiempo de respuesta del
especialista, ya que la petición queda registrada en el momento en que se
hace".
ComarcalesLa tecnología resulta útil en todos
los niveles, pero se hace más patente su función en el caso de centros más
pequeños. Así, la introducción de la radiología digital y la conexión en tiempo
real a través de intranet con el laboratorio ha incrementado sustancialmente la
eficiencia del
Hospital de Santa Ana, de Motril, según ha detallado el
responsable de su Sección de Urgencias, Manuel Liñán: "Analizando las
reclamaciones que hemos tenido vemos que hasta el 80 por ciento son por demora,
y la mayoría corresponden a patologías que no deberían atenderse en
ugencias".