Los médicos de Urgencias tensan con movilizaciones su pulso al
Sergas
Volverán a reunirse con Codesido el lunes, pero
sólo esperan «sonrisas y que nos den largas»
Aseguran que la precariedad de la plantilla ha
empeorado en las últimas 48 horas
«Los problemas que afectan al servicio de Urgencias de
Montecelo no sólo no se han resuelto, sino que han empeorado en las últimas 48
horas». Con esta contundencia se inicia el comunicado leído ayer por un portavoz
del colectivo de médicos, en la primera de las concentraciones celebradas frente
al hospital.
Los facultativos, que el pasado martes dieron un ultimátum a la
gerencia para que en un máximo de 48 horas se solucionaran los problemas de
personal que afectan al servicio, alargaron ese plazo hasta el lunes «como gesto
de buena voluntad», pero al mismo tiempo tensaron sus relaciones con la gerencia
del Complejo al asegurar que son escépticos ante la reunión que mantendrán con
María Codesido ese día. «Sólo esperamos sonrisas y más largas», indicó Luis
Regueiro, uno de los portavoces del colectivo. La reunión con la gerente se
aplazó al lunes «por motivos de agenda» de la propia Codesido, algo que los
médicos no dudaron en criticar: «la gerente sabe que existe un problema porque
ella misma lo ha admitido, así que su obligación sería estar aquí, reuniéndose
con nosotros y aportando soluciones».
Uno menos
Los
médicos sostienen que la situación ha empeorado porque si el pasado martes
denunciaban la precariedad de la plantilla, ayer por la mañana habían «perdido»
un efectivo, ya que «un médico de este servicio ha pasado a trabajar en
Urgencias de pediatría». A la una de la tarde, los facultativos denunciaban que
no sabían todavía a quién le tocaría hacer la guardia prevista para la noche. «Y
esa misma situación se repetirá el domingo», insistían. Los médicos recuerdan
que el Sergas anunció que se contrataría a más personal «y no lo han hecho,
Quedan por cubrir una liberación sindical y una baja».
Los médicos
definieron ayer la situación del servicio de Urgencias como «caótica, con la
permanencia habitual de pacientes ingresados en el servicio pendientes de cama
[fuentes sindicales afirmaban que a la una de la tarde eran 49 los pacientes en
esta situación y que había otros diez ingresados en el área de cirugía mayor
ambulatoria], con la consiguiente sobrecarga para todo el personal, desde los
administrativos y celadores hasta auxiliares, enfermeras y el cuadro médico».