La avalancha de pacientes por la gripe bate récords en urgencias
En los hospitales de Vigo la afluencia de enfermos creció un 25%
El virus se ha cebado especialmente con el sur de Galicia y los alrededores de Santiago
Alberto Magro.vigo.la voz
Los
gerentes de los hospitales temían la llegada de la gripe, y el virus no
defraudó. Sobre todo en el sur de Galicia y el entorno de Santiago,
donde en los últimos días la gripe se ha convertido en un nuevo
incordio para las exprimidas urgencias hospitalarias gallegas. Pueden
confirmarlo en Vigo, donde el domingo se registró la cifra de pacientes
más alta de la historia de sus hospitales: 666 enfermos, un 25% más que
los 530 que marca la media habitual, pusieron contra las cuerdas a un
servicio de urgencias que volvió a ofrecer largas esperas y camas en
los pasillos.
Algo similar, aunque en menor medida, se vivió
en otra de las zonas en las que la gripe pega con fuerza: Ourense. El
domingo fue también el día más duro, como consecuencia de la visita de
342 personas. Y ayer la escena de saturación se repetía, pese a los
esfuerzos de la dirección del centro por habilitar nuevos espacios de
atención. La avalancha mantuvo así copado tanto el espacio de urgencias
como el de la sala de atención transitoria y otras dos zonas de
observación.
En Sanidade confirmaron además un repunte
reseñable de la actividad en los hospitales de Santiago, Barbanza y
Pontevedra. Mejor era la situación en el resto de Galicia. Mientras en
Ferrol notaban un ligero aumento de la actividad, en A Coruña y toda la
provincia de Lugo se hablaba ayer de normalidad. Aunque esa
tranquilidad no garantiza nada, como advertían ayer en la consellería.
En este departamento aún se temen que la actividad del virus siga
enconándose, aumentando así la saturación de urgencias. Explican que la
gripe se ceba especialmente con personas mayores, cuyos casos son al
final los que más daño hacen a la precaria estabilidad de los servicios
de urgencias. Eso se debe a que los enfermos de edad más avanzada
presentan con frecuencia complicaciones que requieren ingreso.
Poca flexibilidad
Y
las camas son un bien escaso en los hospitales gallegos. De ello se
quejaban la semana pasada algunos de los gerentes hospitalarios
consultados por La Voz, que criticaban la rigidez de las
infraestructuras sanitarias que dejaron como legado los Gobiernos de
Fraga. Su argumento es que la falta de flexibilidad de los hospitales
dificulta la activación de dispositivos especiales cuando hay repuntes
de la demanda como los que se viven estos días, en los que en algunas
ciudades se están superando las cifras de pacientes que en enero
provocaron un colapso general del sistema.
«Hoy el concepto de
diseño de la sanidad es diferente. Tendemos más hacia la
ambulatorización, que consiste en tener más camas de hospitalización de
corta y media estancia que permitan hacer frente a aumentos de la
demanda asistencial», explicaba ayer Emilio Santiago, director
provincial del Sergas en Pontevedra. De ahí que mientras se mejoran las
infraestructuras sanitarias, en su departamento recomienden el uso de
los 374 centros de salud y los 93 puntos de atención continuada (las
urgencias de la atención primaria) de Galicia. «Hay un alto porcentaje
de usuarios que se saltan la atención primaria y van directos a
urgencias hospitalarias. En Vigo sólo el 5% de las urgencias llegaron
estos días a través del 061. Eso no quiere decir que el paciente tenga
la culpa, sino que debemos lograr que los dispositivos de atención
primaria se ganen la confianza de la población por el buen servicio que
dan», reflexiona el director provincial.
EL
PP de G propone que la Administración facilite la incorporación de los
médicos mayores de 55 años a los turnos de guardia en los centros de
salud. Los
populares gallegos propusieron ayer que la Administración sanitaria
facilite la incorporación de los médicos mayores de 55 años a los
turnos de guardia en los centros de salud -un servicio del que este
colectivo de profesionales está exento- para desatascar así las
urgencias hospitalarias. El PP plantea incluso la recuperación de
especialistas ya jubilados para aliviar la situación de saturación de
los hospitales gallegos. Alberto Núñez Feijoo explicó que esa
iniciativa debe estar acompañada de una mayor capacidad resolutiva del
servicio de atención primaria, que habría que dotar de los medios
necesarios para realizar pruebas diagnósticas y reducir así el número
de pacientes que son derivados a los especialistas. El PP, que precisó
que esos médicos tendrían que ser «convintemente retribuídos», recordó
que el 60% de los profesionales de atención especializada se jubilarán
en los próximos cinco años, por lo que el colectivo que podría reforzar
las consultas es muy numeroso. En cuanto a la dotación de medios
materiales, cifraron la inversión necesaria en 170 millones de euros. Feijoo,
que presentó con el diputado Miguel Santalices un decálogo de medidas
para mejorar la sanidad, subrayó que ni los pacientes ni el personal
médico o de enfermería «son os culpables» de una saturación de las
urgencias que describió como «un problema de xestión, cunha situación
que está desbordando aos responsables de Sanidade».
Medidas ya en ejecución El
portavoz de sanidad del Grupo Socialista, Modesto Pose, agradeció la
«oposición positiva» del PP, pero consideró sus propuestas «obviedades
ou cousas que xa se están a pór en marcha».
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