Ni hay un déficit generalizado de médicos ni es tarde para adoptar medidas que eviten ese problema en un futuro inmediato. El esperadísimo mapa de necesidades de especialistas, que el
Ministerio de Sanidad presentó ayer a las autonomías en un denso (por la amplitud y enjundia de los temas) Pleno de la Comisión de Recursos Humanos concluye que las necesidades de médicos están cubiertas hasta 2016. La adopción de "medidas inmediatas", con efectos a corto, medio y largo plazo, impedirán, a juicio de Sanidad, que a partir de esa fecha falten profesionales en España.
"A corto plazo no hay urgencias, pero necesitamos ir tomando medidas, sobre todo en algunas especialidades, para evitar futuros problemas", resumió Fernando Puig de la Bellacasa, subsecretario de Sanidad.
Los datos del estudio (que abarca el periodo 2006-2030) son concluyentes: desde ahora hasta 2016, y teniendo en cuenta el ritmo de jubilaciones, se necesitarán 2.514 especialistas al año; cada promoción se licencian 4.000 nuevos facultativos, de forma que en la próxima década habrá más oferta que demanda y, según José Antonio Benedicto, director general de Recursos Humanos, "acumularemos una bolsa para afrontar el mayor ritmo de jubilaciones que se registrará a partir de 2016". El estudio cifra en 7.085 los facultativos que se jubilarán en los primeros años de la próxima década, "pero podemos afrontarlo recurriendo a la bolsa acumulada en años precedentes, al incremento del numerus clausus y a medidas de gestión", afirmó Benedicto. Ahora bien, estas medidas "hay que tomarlas en los próximos uno o dos años, porque sus efectos no se notarán hasta dentro de diez". Aunque, de momento, el déficit no es generalizado, se acusa ya en cinco especialidades (Anestesiología, Cirugía General, Pediatría, Radiodiagnóstico y Medicina Familiar y Comunitaria).
Según Sanidad, en cuatro de ellas (salvo Medicina Familiar), la oferta de plazas MIR en el periodo 1995-2003 fue siempre a la baja, y a partir de 2004 se revirtió esa tendencia. Parte de los consejeros asistentes al pleno coincidieron en que a esas especialidades habría que añadir la de Ginecología en sus autonomías.
El informe de Sanidad analiza 43 de las 48 especialidades (salvo Estomatología, Medicina del Trabajo y las que se forman en régimen de Escuela) y se ha elaborado con datos del propio ministerio, los servicios de salud, la
Organización Médica Colegial, los colegios provinciales y las sociedades científicas, entre otros.
La primera conclusión, según Benedicto, es que "hasta ahora no hay datos fiables ni registros fidedignos", y, por eso, Sanidad presentará a las autonomías en el Consejo Interterritorial del próximo miércoles los principios generales para la elaboración de un registro general de profesionales "oficial, actualizable y fiable", elaborado con los datos de consejerías, colegios y entidades profesionales. Sanidad destinará una partida de 2 millones de euros para confeccionar ese registro. Además, la semana que viene Sanidad mantendrá un primer encuentro con las consejerías para que le den un primer informe con sus necesidades de médicos.
A las dificultades por "la precariedad de los datos" que se tienen, Sanidad une que el sistema sanitario está muy fragmentado (48 especialidades) y segmentado territorialmente, lo que, según Benedicto, "dificulta una planificación global del personal". Según el ministerio, el desarrollo de la troncalidad prevista en la LOPS "es la mejor vía para superar la rigidez del sistema".