infraestructura escasa en Compostela
El aluvión de pacientes en Urgencias desborda el
"cupo" del Clínico Universitario de Santiago
El complejo compostelano se queda pequeño para
acoger a la avalancha de usuarios que necesitan ser ingresados. En el centro
reconocen que hay pendientes de preingreso entre 40 y 60 personas El
vecino de Rois de 78 años, con daño cerebral, ya está en planta
Santiago El Correo Gallego
El vecino de Rois, de 78 años, aquejado de parálisis en un
costado por un derrame cerebral, era trasladado a primera tarde de ayer a
planta, tras permanecer casi cuatro días en "preingresos", en la planta menos 1
del hospital Clínico de Santiago, debido a la falta de camas, según reconocían
en el propio centro. El yerno del citado paciente, Ramiro Perol, reconocía ayer
a este diario que "por fin lo trasladaron a una habitación. Por lo menos
estaremos un poco más cómodos y dispondremos de algo de intimidad". Ramiro Perol
denunció que su suegro, que ingresó en la madrugada del sábado en el servicio de
Urgencias del Clínico, "estuvo más de 48 horas en los pasillos hasta que lo
bajaron a la planta menos uno, donde no hay sitio para sentarse el acompañante".
El denunciante asegura que tanto él como su familia vivieron situaciones
tragicómicas, dentro de la gravedad del estado de su suegro. "Como había muy
pocos asientos, algunos de ellos rotos, hasta había gente que se peleaba por una
silla y, tan pronto se levantaba un familiar de los que están allí ingresados,
corría otro para poder descansar un rato, tras muchas horas de pie. Esto es un
caos. Hacinados y sin tener dónde descansar mientras acompañamos a nuestros
enfermos. ¿En qué país estamos?". Aunque aseguró que "no me quejo de la atención
médica a mi suegro desde que lo trasladaron de los pasillos de Urgencias a
preingreso, sí considero lamentable tener que permanecer tantos días en un
hospital en unas condiciones tan precarias".
Fuentes del hospital Clínico reconocían ayer que "la falta de
camas impidió llevar al enfermo a planta", aunque recalcaron que "estuvo en
preingresos, que es una zona donde hay un médico de presencia física permanente,
por lo que estuvo perfectamente controlado todo el tiempo". Las mismas fuentes
hospitalarias confirmaron que "están ingresando muchos pacientes en Urgencias
que necesitan ser hospitalizados". Por su parte, la coordinadora de Urgencias,
Carmen Varela, coincidía en esta afirmación, explicando que "desde hace unas
semanas estamos saturados. Están entrando una gran cantidad de pacientes con
necesidad de hospitalización y nos encontramos con muchas dificultades para
colocar a los pacientes en planta, no hay camas suficientes".
Preguntada sobre qué patologías presentan o si es debido a picos de
casos de gripe, con secuelas como problemas por cuadros respiratorios, aseguró
que "no. Ingresan en Urgencias con distintas patologías". Tanto desde el
servicio de Urgencias como desde el propio hospital se reconoció que "están
ahora pendientes de ingreso entre 40 y 60 pacientes".
Solución intermedia
Para los pacientes que entran en
el servicio de Urgencias, y que necesitan ser trasladados a planta, el hospital
Clínico de Santiago tiene habilitada una zona, en concreto en la planta menos 1
del centro, denominada de preingresos, y que es donde permanecen los usuarios
hasta que queda una cama libre. Fuentes del Clínico confirmaron que en
preingresos hay habilitadas una treintena de camas, aunque precisaron que "no
hay asientos para acompañantes".
EXPERTOS
"Están en el limbo, entre dentro y fuera"
Personal del hospital Clínico de Santiago calificó ayer la zona de
preingresos -donde permanecen los pacientes en espera de una cama en planta-
como "el limbo, entre dentro y fuera del centro. Están dentro porque están en el
hospital, pero no en las condiciones en las que deberían: sin luz, sin espacio
para los acompañantes... No es el lugar más idóneo para tener a un paciente en
espera", explicaron. Aunque señalaron que, "evidentemente, estos pacientes son
controlados por personal médico, podemos decir que son de segunda categoría al
no contar con la hospitalización que requieren, en una cama, en su habitación,
con su aseo y con un sofá para que descanse su acompañante" .
LAS CLAVES
Una población que va "in crescendo"
El Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) tiene un área
de influencia con cerca de 400.000 potenciales usuarios, al atender a pacientes
que residen en lugares tan dispares como Ames, Arzúa, Lalín, Noia, Melide,
Muros, Negreira, Padrón, Rianxo, Touro o Vila de Cruces. Sólo en A Estrada hay
cerca de 22.500 usuarios.
Una plantilla que trabaja tensionada
El propio gerente del complejo reconocía en enero, cuando se produjo un
incremento sustancial de ingresos en Urgencias, que el citado servicio "es un
lugar tensionado, ya que los casos que se tratan son muy variados y las
complicaciones muchas. La plantilla debe realizar grandes esfuerzos y pasar por
momentos de estrés".
Menos casos tras abrir el PAC El
gerente del CHUS, Jesús Caramés, salió en enero al paso de las críticas de
usuarios que se quejaban de "saturación" en Urgencias, al asegurar que "el
número de casos atendidos disminuyó por primera vez desde el año 2003, al pasar
de 126.291 usuarios a 124.187 en 2006. Señaló que la apertura del PAC, para
urgencias extrahospitalarias, alivió la masificación.
Alerta de la asociación de errores
médicos La Asociación de Errores Médicos se puso ayer en contacto con
los familiares del vecino de Rois, que estuvo casi cuatro días sin ser
trasladado a planta en el hospital Clínico, "para conocer su situación, los
problemas que han tenido y, en caso de que ellos quieran, veremos si el caso es
susceptible de reclamación", explicaron .