LOS PROFESIONALES VINCULAN LA FALTA DEL PERMISO DE AVIACIÓN CIVIL CON LOS PROBLEMAS CAUSADOS POR EL VIENTO
Médicos de emergencias aseguran que el helipuerto del Canalejo sufre turbulencias
La dirección del hospital niega que existan impedimentos para que la plataforma sea autorizada, mientras los especialistas sanitarios destacan los retrasos que supone aterrizar en el muelle de Oza.
La Opnión.A Coruña
Los profesionales de la medicina de emergencias atribuyen el retraso en la apertura del helipuerto del hospital Juan Canalejo a los problemas generados por el viento en la cubierta del edificio sobre el que se ha ubicado la plataforma, inaugurado hace quince meses, que impedirían el aterrizaje de los helicópteros.
La Sociedad Gallega de Medicina de Urgencias (Semes-Galicia) ha tratado en varias de sus reuniones científicas y congresos los trastornos que causa la falta de operatividad de la instalación, que se explica por la negativa de la Dirección General de Aviación Civil a conceder la autorización a un helipuerto en el que se producen turbulencias por las corrientes de aire procedentes de cabo Prior.
Francisco Aramburu, presidente de Semes-Galicia, señala que la información que poseen los profesionales de esta actividad médica hace referencia a la formación de un "cono de viento" sobre la azotea del nuevo edificio del Juan Canalejo, situación que dificulta la toma de tierra por parte de los helicópteros. "No entendemos por qué se construyó el helipuerto en ese lugar, debería haberse previsto este problema", declara este especialista sanitario, quien recuerda que la explanada sobre la que aterrizaban los aparatos hasta diciembre de 2001 no padecía esta situación.
Este problema ha derivado en que algunos de estos médicos de urgencias prefieran efectuar el traslado de los enfermos al hospital de Santiago en lugar de al de A Coruña, ya que en esta ciudad deben aterrizar en la dársena pesquera de Oza, donde los pacientes son trasvasados a una ambulancia que debe recorrer más de un kilómetro de distancia. Pese a que los responsables del hospital minimizan las consecuencias que tiene este desplazamiento para los enfermos, que cuantifican en unos pocos minutos, Francisco Aramburu asegura que la demora se sitúa entre los quince y los veinte minutos.
El presidente de Semes-Galicia advierte de que en pacientes que sufren patologías coronarias o ictus cerebrales, el periodo que transcurre entre el aterrizaje en Oza y la llegada al hospital "es mucho tiempo". Aramburu considera "ideal" que el helipuerto se encuentre en el mismo hospital al que se envía al paciente, ya que cualquier trasvase desde un helicóptero a una ambulancia ocasiona retrasos. La dirección del complejo hospitalario Juan Canalejo asegura por su parte que el helipuerto construido sobre el edificio inaugurado hace quince meses reúne las características adecuadas para su funcionamiento y que el único motivo por el que todavía no ha sido utilizado es la carencia de la autorización que debe emitir la Dirección General de Aviación Civil.
Fuentes hospitalarias explican que la instalación cuenta con todos los medios necesarios para hacer posible el despegue y aterrizaje de helicópteros, así como su introducción en el recinto sanitario. Pese a que los enfermos ocupan la nueva fase del hospital desde el mes de marzo de 2006 tras haber sido inaugurada tres meses antes, la instalación no ha podido ser utilizada, debido a la tramitación de los permisos que debe emitir el organismo responsable del control del tráfico aéreo, dependiente del Ministerio de Fomento.
La plataforma para los helicópteros del Juan Canalejo fue diseñada con una estructura capaz de soportar el peso de aparatos de gran tamaño, como es el caso del Helimer Galicia, y en la azotea del edificio se dispone de un paso cubierto que enlaza la zona de aterrizaje con los ascensores, de forma que los enfermos no circulen a la intemperie en su camino hacia el interior del hospital. Dos ascensores comunican la azotea, situada en la planta doce del inmueble, con los departamentos de urgencias y quirófanos, por lo que los pacientes pueden acceder de un modo directo a las áreas del complejo destinadas a la atención inmediata. Ambos elevadores cuentan con las medidas necesarias para la entrada de las camillas en las que se transporta habitualmente a los enfermos llegados al hospital en helicóptero y fueron instalados con posterioridad a la puesta en funcionamiento del edificio, en marzo de 2006. El retraso en la instalación del acceso a la plataforma del helipuerto se debió a razones técnicas, ya que sólo podía llevarse a cabo al comienzo o al final de la construcción del edificio. La dirección de la obra optó finalmente por ejecutarlo con el inmueble ya concluido, de forma que no fuera necesario inutilizar otros dos de los ascensores existentes. La dirección del complejo sanitario descarta que la demora que supone el transporte que se realiza en la actualidad en ambulancia desde el helipuerto del muelle pesquero de Oza tenga consecuencias negativas para los enfermos, debido a la distancia que separa la zona portuaria del hospital, que considera reducida.