Su implantación
generalizada en manos de primeros intervinientes salvaría muchas
vidas.
SEMES insta a las
autoridades sanitarias a regular la desfribrilación semiautomática
Madrid, 11 de septiembre.- Con
el objetivo de reducir los casos de muerte súbita, la Sociedad Española de
Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) insta a las autoridades sanitarias
para que regulen la desfibrilación semiautomática, toda vez que en el momento
actual no lo está en todos los servicios de salud. Además, las pocas CC.AA. que
la regulan no lo hacen de manera homogénea ni con validez para toda España, aun
cuando se trata de un elemento básico, pero no suficiente, para el correcto
funcionamiento de lo que se conoce como cadena de supervivencia. Esta cadena, de
la que es el primer eslabón, se completa con la intervención de los servicios de
emergencia que ya en manos de los profesionales sanitarios ha demostrado
que salva muchas vidas.
La muerte
súbita del adulto, como en el reciente caso, entre otros, del futbolista Antonio
Puerta, está producida por una serie de enfermedades que en su mayor parte son
de origen cardiaco. Lejos de tratarse de un problema infrecuente en nuestro
medio, la cifra estimada es de 20.000 casos anuales
(0,5 por cada 100.000
habitantes/año), pudiendo llegar a ser el 12% de todas las muertes naturales, o
más que la suma de todas las muertes por cáncer.
Las enfermedades desencadenantes
de este episodio son fundamentalmente cardiacas, que terminan todas ellas con el
complejo taquicardia ventricular-fibrilación ventricular y la consiguiente
ineficacia mecánica cardiaca. La muerte súbita está claramente relacionada con
la edad, aumentando en cinco veces entre los 60 a lo 70 años, relación muy
influida por el incremento de cardiopatía isquémica con la edad, causa
fundamental de éste en los pacientes adultos.
Las muertes súbitas en personas
jóvenes, incluidas las de los deportistas, tienen una serie de causas
distintas de las de los adultos, mientras que en los primeros predominan
lesiones estructurales miocárdicas distintas de la cardiopatía isquémica en los
adultos es la enfermedad coronaria la causante, aunque el motivo de la
inactividad mecánica cardiaca final sea la misma: el complejo taquicardia
ventricular-fibrilación ventricular, la mayoría de las veces reversible con una
desfibrilación y asistencia inicial temprana.
Los episodios de muerte
súbita en jóvenes predominan en personas que realizan una actividad deportiva
intensa, ya que el esfuerzo físico intenso o situaciones de estrés pueden
precipitar la aparición de la arritmia cardiaca. La frecuencia de presentación
de episodios de muerte súbita entre deportistas es difícil de estimar aunque
existen cifras aproximadas de muertes en menores de 30 años mientras practican
deporte, de 5-10 casos anuales, con un claro predominio de
varones.
Algunos conceptos básicos en la
asistencia son fundamentales quedando integrados en la denominada cadena de
supervivencia: el primero es que la parada mecánica cardiaca es una situación
que exige una actuación inmediata para evitar daños en otras estructuras,
fundamentalmente el cerebro, y facilitar la reversión de la arritmia cardiaca
que la ha causado.
Por lo tanto, es imprescindible
poner en marcha el sistema de atención a las emergencias (061-112). Que las
maniobras de resucitación básica, masaje y ventilación son fundamentales y que
añadidas a la desfibrilación temprana son las bases para recuperar el latido
cardiaco y reducir el daño miocárdico. La falta de respuesta a la primera
desfibrilación supone una situación complicada que debe ser manejada por
personal muy experimentado, por lo que los programas de acceso a la
desfibrilación por personal no sanitario (desfibriladores semiautomáticos) deben
estar integrados en los sistemas de emergencias y funcionar en tándem con
ellos.
Por otra
parte el papel de los primeros intervinientes es vital aportando desfibrilación
inmediata o ganando tiempo hasta la llegada de los sistemas avanzados mediante
el masaje cardiaco y la ventilación.
Semes, como sociedad científica
directamente relacionada con el tratamiento de los casos de muerte súbita, se
esfuerza en todos los foros por ampliar el conocimiento sobre este problema
mediante programas de formación acreditados, ponencias en sus congresos y
desarrollo de investigación para mejorar los resultados en la atención a estos
pacientes, así como sensibilizar a las autoridades sanitarias para que adopten e
implanten las medidas necesarias para abordar de manera adecuada este
problema.
Madrid, 11 de septiembre de
2007