Las agresiones a profesionales sanitarios se duplican en dos años en
Galicia y la consejería cifra en 201 los casos de 2007
La mayoría de las agresiones al personal sanitario en
Galicia se dirigen a mujeres y las urgencias son los servicios más
conflictivos. Estas son algunas de las conclusiones aportadas por el
director de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad de Galicia, Antonio
Fernández Paniagua, en la última Comisión de Sanidad del parlamento
regional.
Diario Médico
En total, durante 2006 se produjeron 201 ataques, de los
que 106 fueron físicos y 95 verbales. El número global duplica el
correspondiente a 2005, que acabó con 89 agresiones, 78 físicas y 19 verbales.
No obstante, Fernández Paniagua matizó que este aumento se debe a que el año
pasado se incrementó el registro de episodios de violencia verbal. "Este dato es
positivo -explicó porque para poder enfocar la situación hay que conocer los
datos en su totalidad y, pese a la gravedad y la notoriedad de las agresiones
con resultado de daños físicos, el problema de la violencia en el lugar de
trabajo está centrado principalmente en los abusos verbales y las
amenazas".
De acuerdo con estos datos y sabiendo que durante 2006 se
desarrollaron 27 millones de actos médicos en la comunidad, Galicia tiene una
media de una agresión por cada 137.000 intervenciones. En opinión de Fernández
Paniagua, la situación "no es especialmente mala" y es comparable a la del resto
de España.
Sacó a colación dos encuestas: una realizada en el conjunto del
país en 2005 que cifró en un 3,3 por ciento el porcentaje de facultativos que
habían sufrido algún tipo de agresión física, y otra de ámbito europeo en la que
se llega al 4 por ciento. Los responsables sanitarios establecen que la media en
Galicia es de un 0,6 por ciento.
Plan de
Prevención
En cuanto a la estrategia para disminuir la violencia en
las consultas, el director de Personal considera "muy positivo" que la Fiscalía
del Tribunal Superior de Justicia de Galicia tipifique como atentado estos
abusos, pero subrayó que son necesarias otras soluciones.
En concreto, en la
región se ha diseñado un Plan de Prevención de Violencia Laboral que incluye la
figura del asesor confidencial -creada para que los profesionales se sientan
protegidos y apoyados por la organización-, la formación de los mandos
intermedios en materia de conflictos interpersonales y actuaciones de
sensibilización, y campañas de sensibilización dirigidas al personal y a la
ciudadanía.
Además, en 2007 se están identificando las áreas, actividades y
estructuras más sensibles a estos conflictos y se valoran los factores que
pueden activar o mitigar la violencia en los espacios comunes de los recintos
sanitarios.