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Los médicos de urgencias alertan de que la gripe colapsará los
hospitales
Las urgencias gallegas cuelgan de un hilo muy fino.
Tanto que el mínimo soplo hace que el servicio se desplome y arrastre con él a
todo el sistema. Sucedió este fin de semana, cuando la caída de temperaturas
saturó los hospitales. Y, según advierten los doctores y enfermeras de
urgencias, volverá a ocurrir en cuanto la gripe entre en escena e incremente el
volumen de pacientes. Lo dejaba entrever ayer el gerente del Clínico de
Santiago, Jesús Caramés, cuando advertía de que la irrupción de la gripe
agravará los problemas que todavía ayer sufría su hospital, en el que 53
personas de urgencias seguían por la mañana pendientes de ingreso. Mejor estaban
el resto de los complejos hospitalarios gallegos, casi recuperados de las
apreturas provocadas por el primer fin de semana realmente invernal. Aunque la
vuelta a la calma no tranquiliza a casi nadie en urgencias. «En cuanto pegó un
poquitín el frío, ya nos vimos desbordados. Así que como venga un año de gripe
duro, lo vamos a pasar realmente mal, porque no se ha hecho nada para mejorar
desde el invierno pasado», explicaba un doctor de urgencias del Montecelo
pontevedrés, que esta semana ya le vio las orejas al lobo y se teme lo peor:
«Andamos justos de plantilla, pero de momento tenemos capacidad para asumir a
los que llegan. El problema es que luego no hay camas. El lunes, de los doce
boxes de exploración, solo dos estaban disponibles porque en el resto había
gente tendida a la espera de ingreso».
Menos operaciones
Su historia la repiten casi punto por punto en las
urgencias de Ferrol, Ourense y Vigo. «El Sergas tiene que ponerse las pilas de
una vez, porque se están limitando a tirar una moneda al aire. Aunque aún se
pueden hacer cosas. Si saben que ingresan el 15% de los pacientes que llegan a
urgencias, cuando hay un repunte deben reducir el número de operaciones, aunque
aumente la lista de espera, para dejar así libres más camas», comenta un doctor
ourensano, que recuerda que las peores semanas del año acaban de empezar. «Aún
no sabemos siquiera cómo viene el virus este año, pero podría parecerse al del
pasado, con gripes con complicaciones gástricas y diarreas. La política a partir
de ahora es cruzar los dedos», concluye irónico. |