Las urgencias de Madrid están colapsadas, según ha
denunciado la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid
(ADSPM). Las autoridades culpan del hecho a las inclemencias meteorológicas,
pero los profesionales, representados por la Sociedad Española de Medicina de
Urgencias y Emergencias (
Semes),
consideran que esta situación es fruto de la falta de un modelo
organizativo.
"La consejería de Sanidad de Madrid no tiene claro el modelo de
urgencias y se está alejando del clásico, en el que el servicio tiene plantilla
independiente y es uno más del hospital", ha lamentado Tomás Toranzo,
vicepresidente de Semes. El modelo clásico se empezó a gestar a raíz de un
informe del Defensor del Pueblo a finales de los 80 que defendía la autonomía
del servicio de urgencias (jefe y plantilla propios) como única forma de mejorar
la eficiencia de la atención.
Durante el gobierno del PP en los 90, la
recomendación del servicio de urgencias independiente se fue implantando en
todas las autonomías y sólo Andalucía apostó por una organización distinta:
urgencias dependientes de cuidados intensivos. Sin embargo, la dependencia
jerárquica del modelo andaluz "ha sido motivo de conflicto y está obligando al
Gobierno andaluz a dar marcha atrás", ha señalado Toranzo. Pese a que el PP
andaluz ha sido el primer detractor del modelo autonómico de urgencias, parece
que en Madrid van a copiarlo.
El primer signo ha sido dejar vacantes las
plazas de jefes de urgencias convocadas para los nuevos hospitales. Ante la
falta de información oficial, el sentir general de los especialistas es que todo
apunta a que el gobierno madrileño pretende implantar un modelo, experimentado
en el
Hospital de
Fuenlabrada, en el que las urgencias dependen de Medicina Interna. "Para el
profesional, esta dependencia hace percibir urgencias como un servicio de paso,
donde hacer las guardias, pero no como un servicio propio, en el que desarrollar
una carrera y donde poder implementar cambios para mejorar la eficiencia y
calidad", ha denunciado.
Sin embargo, desde la Consejería restan importancia.
La viceconsejera Belén Prado opina que no es apropiado hablar de "colapso" en
urgencias, sino de "momentos puntuales de mayor demanda". Éste sería el caso de
la época invernal. En este sentido, Prado ha destacado los dispositivos
especiales que prepara cada año la Consejería de Sanidad y que incluye el
refuerzo de personal, camas, además de facilitar las derivaciones a otros
centros.