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El hospital del Salnes sufre el mayor colapso de su historia
con 154 urgencias en un solo día
Las alarmas han saltado en el Hospital de O
Salnés a consecuencia de la saturación de Urgencias y, sobre todo, la falta de
camas para ingresar a los pacientes. Todos los récords se han batido en los
últimos días, con la marca de 154 asistencias el miércoles, y la derivación a
centros concertados de una decena de pacientes que requieren ingreso, todos los
días de la semana. Con suerte, los pacientes que precisan ingreso y no son
trasladados han de pasar un mínimo de dos días en los boxes de Urgencias, a la
espera de que queden camas libres en las plantas. Pero para ello se establecen
criterios, como la fecha de llegada, la gravedad de la patología o los cuidados
que precisan en cada momento. Ante esta saturación, la dirección del centro
ha hecho un llamamiento "a todos los vecinos de O Salnés" para que autoevalúen
la gravedad de sus dolencias, de modo que para las consultas menos graves
"acudan a los servicios de urgencias de atención primaria, situados en Cambados
y Vilagarcía". La dirección del hospital asegura que el colapso es de tal
magnitud que resulta insuficiente el refuerzo del servicio de enfermería "pues
no hay camas, camillas, ni espacio físico para atender tal cantidad de
usuarios".En esta semana se han superado todos los picos de las estadísticas de
urgencias, con un promedio de 140 pacientes diarios, de los que un 10 por ciento
requieren ingreso. El día de más volumen de trabajo fue el pasado miércoles, 26
de diciembre, con 154 urgencias, más que en pleno mes de agosto en que la
población crece en proporción con el turismo. Cabe recordar que en 2006, el
promedio de asistencias diarias era de 92 pacientes, mientras que el domingo 23,
acudieron 143; el lunes, 133; y el martes 116. Estas cifras se acrecentaron en
gran medida por la atención pediátrica, pues a diario acuden al centro unos 30
menores, si bien el domingo fueron nada menos que 61. La razón de este
incremento viene determinada fundamentalmente por la supresión del PAC de
Pediatría de Cambados. El jefe de servicio de Urgencias, Manuel Vázquez Lima
hace también un llamamiento a la responsabilidad de los pacientes para que no
saturen este servicio y consecuentemente, el resto del hospital. Recuerda que
hay muchas personas que acuden con patologías banales al centro hospitalario y
otros que optan por los hospitales frente al médico de atención primaria que les
corresponde. A su juicio, es irracional que acudan a Urgencias personas que
refieren "un dolor de rodillas con seis meses de evolución, con dolores de
garganta de 4 ó 5 días, o como vi el otro día a una joven que decía que tenía
diarrea y estaba comiendo gominolas fuera", se queja Vázquez Lima. Sin embargo,
el jefe de servicio recuerda que en el centro existe un protocolo de atención
muy estricto por lo que lo verdaderamente urgentes son los que son atendidos con
la máxima prioridad. "En la puerta hay un enfermero que clasifica a los enfermos
en función de una serie de circunstancias, de modo que los verdaderamente graves
pasan primero y todos los demás esperan", explica Tato Vázquez. En principio se
consideran graves aquellos que presentan síntomas de trombosis, o con patologías
coronarias o pulmonares, pues de hecho su vida está en peligro si no tiene una
atención rápida. Obviamente, un esguince de tobillo o un catarro son atendidos
en último lugar, si bien no quiere decir que posteriormente no tengan que quedar
ingresados. El problema que se agudizó ahora en el Hospital de O Salnés viene
desde su creación. El centro precisa con urgencia la ampliación del número de
camas hospitalarias pues atiende a una población de casi 80.000 personas y su
capacidad es idéntica a la del hospital de Verín, para un sector poblacional de
apenas 35.000 habitantes. En estos momentos, 60 de las 80 camas están ocupadas
por pacientes de Medicina Interna, cuando las plantas están diseñadas, a partes
iguales para dicho servicio y cirugía. El colapso tampoco sería corregible, en
principio, con un aumento del número de camas por habitación, pues se saturarían
otros servicios. |