"Excmo. Sr. D. Bernat
Soria
Ministro de Sanidad y Consumo
Madrid, 4 de Enero de 2008
Apreciado Ministro:
Las Juntas Directivas de la Sociedad Española
de Medicina de Familia y Comunitaria, de la Sociedad Española de Medicina
Interna y de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, nos ratificamos en la
postura de no apoyar cualquier decisión que pueda tomarse de crear una
especialidad de medicina de urgencias.
Asimismo, queremos manifestarle nuestro firme
convencimiento de que la coherencia regirá en la toma de decisiones que afectan
al ámbito de las especialidades médicas por parte del gabinete ministerial que
usted preside, que no debe confundir el ordenamiento del conocimiento médico con
las presiones de distinta índole promovidas por determinados
colectivos.
Como bien sabe, desde la SEMFYC, la SEMI y la
SEMYCIUC, organizaciones que representamos en conjunto a más de 25.000 médicos
de familia, internistas e intensivistas, de acuerdo también con la opinión
generalizada y manifestada públicamente de los representantes del resto de
especialidades médicas de nuestro país a través del Consejo Nacional de
Especialidades en Ciencias de la Salud y de la Federación de Asociaciones
Científico Médicas, hemos expresado los problemas que la creación de una
especialidad de urgencias supondría para el conjunto de nuestro Sistema
sanitario:
- Crear esta especialidad no resolvería los
problemas que se reivindican en la atención a las urgencias, que obedecen
a carencias e insuficiencias organizativas y no a una cuestión de capacitación
profesional.
- La atención a las urgencias requiere la
capacitación de todos los médicos del sistema sanitario para atender las
urgencias y emergencias en sus diferentes ámbitos de trabajo.
- La formación en urgencias ya está reglada en
nuestro país, incorporada en los programas de las especialidades médicas, como
corresponde a una atención a la urgencia integral y transversal, y como sucede
en la práctica totalidad de los países de nuestro entorno.
- Crear una especialidad de urgencias supondría un
incremento del gasto económico sin mejorar la calidad de la atención al
enfermo en urgencias; así como un incremento de la descoordinación entre
niveles asistenciales, situación que empeoraría y se trasladaría al ámbito
de las urgencias hospitalarias.
- Crear esta especialidad respondería a la presión
de un colectivo y no a las necesidades reales de los ciudadanos y del
sistema sanitario.
En un momento como el actual, en el que uno de
los principales problemas que aqueja nuestro sistema sanitario pasa por el
déficit de especialistas para las próximas décadas y en el que los Servicios de
Salud han de resolver sus necesidades de atención mediante especialistas
pluripotenciales capaces de dar respuestas integrales a los problemas de salud
de los ciudadanos desde diferentes ámbitos asistenciales, cualquier decisión que
no sea adoptada desde la globalidad restringirá las posibilidades de respuesta,
al desagregar aún más los niveles de atención y al crear nuevas estructuras
estancas en el seno del Sistema.
Somos conocedores del clima de tensa
confusión creado en las últimas semanas por las presiones de un colectivo
minoritario y de las dificultades que este pretende generar, pero
sabemos con certeza que, conjuntamente con la práctica totalidad de la comunidad
científica médica de nuestro país, la mayor parte de las 17 Consejerías de Salud
y la mayoría de los responsables del Ministerio de Sanidad tienen claro que
se cometería un grave error si, hipotéticamente, se creara una especialidad
de urgencias.
Más aún en este momento en el que, como usted
bien conoce, el trabajo de diseño del nuevo marco de especialidades a partir de
la troncalidad, promovido desde ambos Ministerios, de Sanidad y de Educación, y
por las 17 CCAA en virtud del desarrollo de la LOPS, se encuentra en su fase
final con el concurso de las Comisiones Nacionales de todas las Especialidades
médicas.
Sabemos que realmente se
desea mejorar la calidad de la atención en el conjunto de nuestro Sistema
sanitario y estamos convencidos de que el gabinete ministerial que usted preside
será acorde en su toma de decisiones con su papel de máximo órgano que debe
velar por una visión integral y planificada del Sistema Sanitario español,
evitando dejarse arrastrar por valoraciones coyunturales que podrían
ocasionar problemas permanentes en el Sistema Nacional de
Salud.
Reciba un cordial
saludo