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Sanidad
prepara un decreto que reconoce la especialización de estos
profesionales, una demanda con dos décadas de historia - La decisión
enfrenta a los facultativos de Emergencias con los de Familia
Con
una amenaza de huelga de por medio, Sanidad ultima la norma que hará de
la atención urgente una especialidad.
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Los
médicos de Urgencias amenazaban con movilizarse, como en 2005, si
Sanidad no accedía a su demanda - Luis Sevillano |
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La Razón MADRID-
Los médicos que trabajen en los servicios de Urgencias de los
hospitales serán reconocidos como especialistas. España adoptará, de
este modo, un modelo similar al de EE UU para estos facultativos que,
en la actualidad, sólo poseen el título de Medicina General. Así se
desprende del borrador de un Real Decreto que ultima el Ministerio de
Sanidad y al que ha tenido acceso este periódico. La amenaza de huelga
del colectivo, integrado por 10.000 médicos, precisamente en la época
del año de más colapso en las Urgencias parecen haber dado sus frutos.
Porque los «urgenciólogos» preparaban movilizaciones para principios de
febrero, cuando se prevé el pico máximo de gripe en nuestro país. La
huelga, finalmente, no se producirá, pues Sanidad, con el borrador que
prepara, accede a una reivindicación histórica, aunque no queda claro
que ésta vaya a hacerse realidad antes de las elecciones generales. El
texto crea «el título oficial de Médico Especialista en Urgencias y
Emergencias», que tendrá el mismo régimen jurídico previsto para las
especialidades en ciencias de la salud. Un «tronco» común Sin
embargo, la Medicina de Urgencias se configura «como una especialidad
médica con un periodo no inferior a dos años de formación troncal
común» con otras especialidades. Una «comisión de troncalidad» tendrá
que decidir con cuáles -probablemente, Medicina de Familia y Medicina
Interna- y, hasta que no se pronuncie, el decreto no será aprobado, de
ahí el previsible retraso. Para un portavoz de la Sociedad
Española de Urgencias y Emergencias (Semes), se trata de una «trampa»
para no aprobar el decreto antes del 9 de marzo, y señala presiones de
colectivos que están en contra del cambio normativo, como los médicos
de familia. Sin embargo, no se movilizarán, porque creen que, el hecho
de que por primera vez exista un borrador, es «un punto de no retorno».
Además de la troncalidad, el texto aborda los efectos que tendrá la
inclusión de especialistas en Urgencias. «Las comunidades autónomas
-detalla el borrador- adoptarán las medidas necesarias para la
reconversión progresiva de las plantillas de los servicios de
Urgencias». Además, las autonomías definirán que puestos pueden ser
desempeñados por quienes ostenten el título de médico especialista en
Urgencias. Podrán solicitar este título los médicos que desempeñen
sus actividades en estos servicios hospitalarios. Será requisito
indispensable contar con cinco años de experiencia en esta área,
durante los ocho años anteriores a la entrada en vigor del decreto,
aunque quienes no cumplan todo este periodo podrán «completarlo con
posterioridad». Eso sí, la Comisión de la Especialidad decidirá si
existen «carencias en la formación». En ese caso, el médico tendrá que
seguir un curso que no será superior a tres meses y se planificará para
que no interfiera en su actividad profesional. Si considera que
las carencias formativas no pueden suplirse con un curso de tres meses,
se planteará una «prueba objetiva», que determinará el secretario de
Estado de Universidades a propuesta del Ministerio de Sanidad. Posturas encontradas Los
facultativos de Urgencias achacan a la falta de una especialidad propia
gran parte de los males de esta atención en España. A menudo, la mayor
parte del personal de las emergencias son médicos en formación y «no
hay relevo generacional», aseguran desde Semes. Ser especialistas les
daría un incentivo «fundamental» para la buena marcha de los servicios.
La opinión de la Sociedad Española de Medicina Familiar y
Comuntaria (Semfyc) no puede ser más contraria. Para esta entidad, la
especialidad «no es necesaria». Primero, porque «la atención ya se da
por profesionales cualificados». Y, sobre todo, porque «estamos ante un
déficit de médicos y necesitamos profesionales versátiles. Si los
formamos para algo que pueden hacer otros, este objetivo no se
consigue». Además, ven la reivindicación de Urgencias como una maniobra
de los médicos «que no han podido acceder a ninguna especialidad».
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