Apenas 48 horas antes de la manifestación
que CESM, CCOO y la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (
Semes) han convocado en
Madrid, el Ministerio de Sanidad no desiste en su intento de frenar una protesta
que, según sus convocantes, "tendrá mucho eco en la sociedad por el generalizado
caos que se vive en los servicios hospitalarios de urgencias".
Ayer mismo,
Luis Jiménez Murillo y Tomás Toranzo, presidente y vicepresidente de Semes,
estaban convocados a una reunión de última hora en la sede ministerial.
Enfrente, Consuelo Sánchez Naranjo, subsecretaria de Sanidad; Javier Rubio,
director general de Recursos Humanos, y Enrique Cruz, jefe del gabinete
ministerial intentaban convencer a los responsables de la sociedad científica de
que desconvocasen una manifestación que para la Administración central llega en
el peor momento. Según Toranzo, "el hecho de que blinden al ministro de Sanidad,
Bernat Soria, y no nos permitan reunirnos personalmente con él, ya es un indicio
negativo".
Más allá de este detalle, Semes reafirmó su "firme e irrenunciable
voluntad" de mantener, no sólo la manifestación del sábado, "sino todas las
protestas que sean necesarias hasta que haya un compromiso público e inequívoco
del propio ministerio, del PSOE y del PP a favor de la creación de la
especialidad de Urgencias inmediatamente después de las elecciones generales. En
cualquier caso, antes del verano", afirmó ayer Jiménez Murillo durante la
presentación de la campaña de movilizaciones, un acto que compartió con Carlos
Amaya, secretario general de CESM, y María José Alende, secretaria general del
sector de Sanidad de CCOO.
"El ministerio no tiene margen de maniobra para
hacernos una propuesta que desactive las movilizaciones. Salvo que mañana, en un
mitin electoral, los propios Zapatero o Rajoy digan que una de sus prioridades
es la creación de la especialidad, seguiremos adelante con las protestas",
enfatizó Toranzo.
O dicho en otras palabras, las de Amaya en este caso: "De
esa manifestación tiene que salir un acuerdo, y fíjense bien que digo un
acuerdo, entre Soria y el presidente de Semes para crear la especialidad. De lo
contrario, volveremos a vernos". Lo que no hubo fue referencia explícita alguna
a la huelga que Semes, CCOO y UGT barajaban convocar antes de la manifestación
de Madrid.
Llamamiento a Soria
Alende recordó que el
ministerio "ha perdido una oportunidad de oro al no incluir esta especialidad en
el decreto MIR, que, por cierto, ha aprobado con la frontal oposición de todos
los sindicatos presentes en el Foro Marco". Además, la responsable de CCOO se ha
referido directamente al ministro al afirmar que "no se entiende que él,
precisamente él, no mire de frente la necesidad que estos profesionales tienen
de que se regularice su ejercicio".
Tanto Jiménez Murillo como Toranzo han
insistido en su discurso de los últimos meses: es precisamente esa falta de
regularización la que más contribuye "a agravar el caos que se vive en muchos
servicios hospitalarios de urgencias al coartar las perspectivas laborales de
sus profesionales con un futuro incierto". El presidente de Semes recordó además
que "buena parte de los médicos que atienden estos servicios son residentes, y
además R1, con una diferencia sustancial con el resto de los servicios: mientras
en las demás especialidades los residentes rotan y completan su formación, en
Urgencias el MIR no rota, sino que directamente trabaja