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Un pacto evita in extremis que médicos de urgencias se nieguen a formar residentes
Los responsables sanitarios de Ourense asumieron las demandas de los facultativos de este servicio
Una reunión evitó en última instancia la negativa de los médicos de urgencias de Ourense a supervisar y enseñar a los residentes en formación. Una treintena de profesionales del Complexo Hospitalario de Ourense dirigieron una carta a la Administración comunicando su negativa a realizar trabajos de docencia y supervisión de los médicos internos residentes (MIR) por la falta de interés de los diferentes responsables del sistema. En un documento firmado el 31 de marzo, los médicos destacan que el servicio de urgencias siempre ha estado implicado en la formación de los médicos residentes de medicina familiar, y como ejemplo señalan la creación de la figura del coordinador de guardia para, «entre otras cosas, esa misión específica». Ante esta realidad, y el propio hecho de que una parte importante de los actuales médicos adjuntos de urgencias fueran en su día residentes en el mismo servicio, los autores de la carta aseguraron no entender «la persistente falta de interés de los responsables de este colectivo (unidad docente, comisión de docencia, gerencias de atención primaria y especializada y de los propios médicos residentes), que provoca que el servicio de urgencias sea el convidado de piedra a la hora de regular las presencias de los mencionados facultativos, con distribuciones anárquicas que interfieren gravemente en la dinámica de formación y de trabajo en nuestro servicio». Esto provocó que se negaran a realizar trabajos de docencia y supervisión de los residentes durante la actividad que realicen en ese servicio. La falta de supervisión por parte de los facultativos del servicio supondría, en la práctica, que los MIR no podrían atender a pacientes, como diariamente hacen en distintos servicios y, concretamente, en el de urgencias. En la reunión celebrada ayer los responsables tanto de atención primaria como del centro hospitalario se comprometieron a solucionar las reivindicaciones de los médicos de urgencias, que además vieron como lógicas. En la práctica esto se traduce en que garantizarán la presencia en todas las guardias de dos residentes, algo que hasta el momento se reducía a uno en algunos días del mes. Otras peticiones que los portavoces de las gerencias también ven razonables son que los residentes acudan a las reuniones de solución de casos y a las sesiones clínicas. Los médicos de urgencias quieren además participar de una forma más activa en la planificación del trabajo de los residentes.
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