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´Por si acaso, y para quedarme más tranquilo, iré a urgencias´
Los
ciudadanos acuden masivamente a emergencias por comodidad, por la inmediatez y
para calmar la ansiedad que les causa padecer una enfermedad
laopinióndemalaga.es
Existe una
explicación sociológica a la avalancha en las urgencias hospitalarias. Un
servicio sanitario gratuito disponible las 24 hora del día y que goza de toda
confianza es una razón de peso para el ciudadano con una enfermedad o dolencia.
Y más aún, cuando sabe que obtendrá un diagnóstico saltándose las listas de
espera."La gente ha interiorizado la idea de que si va a urgencias le van a
atender pronto. Sabe que le darán una solución sin esperar", explica Juan del
Pino, catedrático de sociología. Este experto señala que la sociedad relaciona
el hospital con la inmediatez y la comodidad, y esa percepción hace que el
paciente se decante por las urgencias frente a la atención primaria. "Quiere
terminar cuanto antes y sabe que allí los médicos resolverán su problema rápido
y bien". Para este sociólogo, las "carencias" en los centros de salud
influye en la elección del ciudadano, que asocia las consultas con listas de
espera y meses para obtener un diagnóstico. "El Estado debe darse cuenta de que
los centros de salud no funcionan bien y que el ciudadano demanda respuestas
inmediatas a sus problemas de salud", manifiesta el sociólogo, quien recuerda
que en la sociedad actual a nadie le gusta esperar, y menos cuando se trata de
aspectos que atañen a su salud. "Quien tiene un hijo enfermo no quiere
esperar", remarca Del Pino, para quien la solución al atasco en las emergencias
pasa por más personal y unidades de urgencia en los centros de salud.El
psicológico considera que antes culpar a los ciudadanos del mal uso de las
urgencias, convendría mejorar el sistema de atención primaria. En la
masificación de las urgencias también juega un papel importante el componente
psicológico. "El paciente se siente más tranquilo yendo al hospital, aunque sabe
en muchos casos que su dolencia se podría tratar en un centro. Necesita alivio y
que el médico le transmita calma cuanto antes", expone la psicóloga Ana Belén
Ramos. Evitar la ansiedad. En muchos caso, acudir al médico de urgencias puede
evitar episodios de ansiedad. Ramos señala que el paciente prefiere ahorrarse
momentos de desasosiego, cuando tiene esperar durante semanas los resultados de
una prueba diagnóstica. También influye cierta hipocondría de la sociedad
actual, preocupada por llevar una vida sana y que ante cualquier síntoma o
posible indicio de padecer una enfermedad busca una respuesta rápida, explica la
psicóloga. Las urgencias se convierten en fieles reflejos de los comportamientos
sociales; la impaciencia, inseguridad y el deseo imperioso de alargar la
vida. |