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Cardiología ha sido este año la
especialidad más solicitada por los licenciados en Medicina que obtuvieron
las cien mejores calificaciones en la prueba MIR de este año y que han
podido elegir en primer lugar a qué ámbito dedicarán su ejercicio y en qué
centro sanitario realizarán su periodo de
residencia.
Retribuciones menos
atractivas
En los actos de adjudicación
de plazas, que comenzaron el pasado día 7 y concluyen hoy, los 8.898
nuevos residentes se han decantado de nuevo por las especialidades que más
proyección tienen debido, principalmente, a que son menos los
profesionales que se dedican a su ejercicio, lo que, a su vez, puede
generarles unas retribuciones más atractivas. Las especialidades más
demandadas han sido, por este orden, Cardiología (seleccionada por 20 de
los primeros), Medicina interna (9), Dermatología Médico-Quirúrgica (9),
Pediatría (8), Cirugía Plástica y Reparadora (7), Cirugía Ortopédica y
Traumatología (6), Neurología (4), Psiquiatría (4), Cirugía Cardiovascular
(3), Hematología y Hemoterapia (3), Neurocirugía (3), Cirugía General (3),
Obstetricia y Ginecología (2), Endocrinología y Nutrición (2), Aparato
Digestivo (2), Oftalmología (2), Urología (2), Cirugía Oral y Maxilofacial
(2), Radiodiagnóstico (2), Cirugía Pediátrica (1), Anestesiología (1),
Medicina Legal (1), Análisis Clínicos (1), Reumatología (1) y Oncología
(1).
Pocos quieren ser médicos de
Familia
Lo contrario ocurre con
especialidades como Medicina Familiar y Comunitaria que, ayer, penúltimo
día de asignación de plazas, contaba todavía con 900 vacantes (también hay
que señalar que es la que más plazas engloba), Medicina de Educación
Física, Medicina del Trabajo, Medicina Preventiva y de Salud Pública,
Microbiología y Parasitología y Bioquímica Clínica, entre otras. El
caso de la especialidad de Medicina de Familia, viene repitiéndose año
tras año, dado que, ya el ejercicio pasado, quedaron libres 200 plazas,
sobre todo en zonas rurales de Castilla y León, Extremadura y Asturias. Lo
mismo ha sucedido en esta convocatoria, en la que, a la espera de que se
repartan todas las plazas MIR, todavía quedan por adjudicar, no sólo en
pueblos, sino también en ciudades como Madrid, Valencia, Alicante,
Valladolid, Vitoria o Granada. Desde las diferentes sociedades de
Medicina Familiar y Comunitaria, se ha intentado concienciar a los
responsables de las diferentes administraciones sanitarias del riesgo que
corre esta especialidad, especialmente en los centros de salud de las
ciudades más pequeñas y de las zonas rurales, por la carencia de médicos
que en ellas se está padeciendo. La Organización Médica Colegial
también ha señalado en repetidas ocasiones que esta carencia, "debida a
una mala distribución de los profesionales en la geografía nacional",
supone un grave problema que cada año se va a ver incrementado al ser una
especialidad "peor pagada y poco reconocida", motivos por los que los
nuevos MIR, se deciden por otras, quizás menos vocacionales, pero mejor
retribuidas. Ante este hecho, los expertos reclaman una mayor
incentivación y mejoras de las condiciones laborales como la reducción del
cupo de tarjetas sanitarias por médico o pluses por trabajar en zonas
rurales o en zonas
conflictivas.
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