TRAGEDIA EN BARAJAS
La Razón R. Serrano
Buenas y malas noticias. Por un lado, la mayoría de los 19 heridos en el accidente del vuelo JK5022 en Barajas evoluciona favorablemente. Además, los médicos aseguran que, con las lesiones que presentan, tendrán pocas secuelas en el futuro y, la mayoría, podrá llevar una vida normal. Al menos una de las heridas, la más leve, será dada de alta muy probablemente mañana. Por otra parte, ayer falleció la mujer que permanecía en estado «crítico», con el 72 por ciento de su cuerpo quemado, y los heridos con pronóstico «muy grave» ascendieron a dos. El último, Pedro Hernán, un hombre de 57 años con numerosas fracturas, heridas y una contusión pulmonar.
Quemados
De acuerdo con un portavoz de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), los heridos con quemaduras extensas son los que presentan más riesgos. Aunque su caso es más leve que el de la última víctima del accidente, los médicos de Urgencias subrayan que, uno de los pacientes, con quemaduras internas, no debe salir de observación. Se trata de un varón de 68 años con «quemaduras por inhalación». Este tipo de lesiones son difíciles de diagnosticasr y peligrosas: «Hay que sospecharlas y tratarlas, porque la respiración puede estar comprometida», subrayan. De acuerdo con el portavoz de Semes, se han dado casos de muertes por inhalar humo, precisamente por no haber sido diagnosticadas a tiempo.
Distinto es el caso de los pacientes que sufren contusiones. La mayoría están policontusionados y, al menos, tres sufren esta lesión en los pulmones. De acuerdo con la sociedad de medicina de urgencias, el pronóstico de las contusiones -que se producen cuando un órgano sufre un impacto fuerte- varían en función de la lesión. En general, estos pacientes «pueden tener mayor riesgo de infección», y puede haber contusiones muy graves. Sin embargo, a priori «se pueden curar sin que queden secuelas».
Más efectos secundarios tendrán los pacientes que sufren neumotórax, una acumulación de aire en la cavidad pleural. Estos heridos pueden presentar, en el futuro, problemas como fibrosis o pleuritis, pero también pueden «curarse sin más».
Aparte de estas lesiones, la mayoría de los pacientes presentan fracturas. Casi todos se rompieron los huesos de las piernas durante el accidente, aunque también hay fracturas de pelvis, de vértebras y de esternón. Entre éstas, una de las más problemáticas puede ser la de pelvis, difícil de curar y que puede dar problemas de estabilidad al paciente si se complica.
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